Washington DC, EEUU.- "Nuestra nación está de vuelta, más grande, mejor, más fuerte y más rica que nunca".
Con esa idea arrancó este martes Donald Trump su primer discurso del Estado de la Unión, tradición anual de la política de Washington en la que el presidente repasa lo conseguido y anuncia sus prioridades ante una audiencia conjunta de la Cámara de Representantes y del Senado.
"Después de tan solo un año, puedo decir con dignidad y orgullo que hemos logrado una transformación como nunca antes se había visto, y un cambio de rumbo histórico", prosiguió, flanqueado por Mike Johnson, presidente de la Cámara Baja, y el vicepresidente JD Vance en calidad de presidente del Senado.
"Nunca volveremos a donde estábamos hasta hace bien poco. Nunca", aseguró.
Venezuela, al que el presidente se refirió como "nuevo socio y amigo", también tuvo su protagonismo en el discurso del Estado de la Unión.
"La producción de petróleo estadounidense ha aumentado en más de 600,000 barriles por día, y acabamos de recibir, de nuestro nuevo amigo y socio, Venezuela, más de 80 millones de barriles de petróleo", dijo Trump.
El mandatario también se refirió al operativo que acabó con la captura de Nicolás Maduro, que describió como "una victoria colosal para la seguridad de Estados Unidos" y "un brillante nuevo comienzo para el pueblo de Venezuela".
"Estamos trabajando estrechamente con la nueva presidenta, Delcy Rodríguez, para liberar extraordinarios beneficios económicos para ambos países y para traer nueva esperanza a quienes han sufrido tan terriblemente", prosiguió Trump.
Y sorprendió al anunciar la presencia de un ex preso venezolano en el Capitolio.
"Lo trajimos aquí esta noche para que celebre su libertad. Enrique, por favor, pásala bien. Me alegro de que hayas vuelto, Enrique", invitaba Trump mientras las cámaras enfocaban a Enrique Márquez.
Márquez es un exdiputado opositor y excandidato presidencial venezolano.
Crítico de Maduro, estuvo detenido en El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en Caracas, señalada como centro de torturas por ONG y opositores.
Las autoridades venezolanas informaron este lunes de que han comenzado los trabajos de remodelación de dichas instalaciones, para convertirlas en un centro social.
Con información de BBC

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