Tegucigalpa, Honduras.- Tras un complejo proceso electoral que implicó un recuento de votos, finalmente este martes, 27 de enero, fue juramentado el nuevo presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura, quien fue proclamado con un 40,27% de los sufragios a su favor.
«Hago la promesa de ley de cumplir la Constitución, las leyes, como lo dicen los sagrados mandamientos. Honduras, para servirte estamos», juró el nuevo presidente.
La prensa hondureña ha calificado el acto de investidura del nuevo mandatario como «histórico» debido a que se llevó a cabo ante el Congreso Nacional, algo que no había ocurrido en 69 años.
Además, no hubo invitaciones a mandatarios de otros países.
Otro elemento llamativo de la toma de posesión es se dio sin que el nuevo jefe de Estado sea reconocido como tal por su predecesor, pues, la saliente Xiomara Castro ha sido la principal detractora de los resultados, en un contexto en el que la candidata de su partido, Rixi Moncada, no llegó a contar con un apoyo popular significativo y quedó en tercera posición, lejos del primer y segundo puesto de las elecciones.
Incluso antes de que iniciara el proceso de votación, ambas mujeres denunciaban fraude, en un escenario en el que los sondeos apuntaban a que solo había dos candidatos con posibilidades de triunfo: Asfura, que tiene el apoyo de Donald Trump; y Salvador Nasralla, candidato de centro; lo que dejaba anulaba la posibilidad de continuidad del proyecto de Castro.
Por su parte, Nasralla (que obtuvo un 39,53% e los votos) tampoco ha reconocido la victoria de su contrincante.
Cabe recordar que los comicios hondureños se efectuaron el 30 de noviembre del año pasado, en una jornada que se vislumbraba desafiante ante las afirmaciones del partido de Castro de que había fraude y en un escenario en el que tanto Asfura como Nasralla afirmaban que serían los ganadores «indiscutibles».
Por ello, el CNE hondureño advirtió insistentemente a los partidos políticos que no debían proclamar victorias anticipadas ni promover confrontaciones. Pero el exhorto fue desoído y el Partido Liberal, de Nasralla, declaró a su aspirante el 1 de diciembre como «ganador proyectado», afirmando que esto no era una proclamación, pero que esos eran los únicos escrutinios posibles porque las actas que faltaban por contar le daban «resultados favorables».
Esto sucedió a pesar de que, por ley, el CNE e Honduras tiene 30 días para anunciar los resultados
En los días posteriores, la presidenta del CNE, Ana Paola Hall, denunció que los miembros del organismo temían riesgos a su «libertad e integridad física» en medio de sus esfuerzos en la fase final de los escrutinios tras las elecciones generales. Ella ya había denunciado amenazas contra su vida y la de su familia desde mediados del año pasado.
A todas estas, ante el «empate técnico» y las demandas de los demás partidos, se procedió con el recuento de los votos y el 24 de diciembre, el CNE proclamó la victoria de Asfura y la ratificó el 30 de diciembre, luego de señalamientos de fraude por parte de Nasralla y Castro.
Ahora bien, aunque Asfura ya tomó posesión, en tanto que la ley hondura establece que la investidura debía efectuarse este 27 de enero, apenas el 11 de enero, la entonces presidenta saliente, Xiomara Castro, firmó un decreto para un nuevo recuento de votos. No está claro en qué estado queda esa acción.
Con información de AFP

0 Comentarios