La Federación Venezolana de Maestros (FVM) convocó para el 22 de abril una jornada nacional de asambleas en el país con el objetivo de debatir la exigencia de un salario “justo, suficiente y digno”, en medio de un prolongado estancamiento del ingreso mínimo, que no ha sido ajustado en más de cuatro años y equivale hoy a apenas unos 27 centavos de dólar al mes.
El llamado se produce en un contexto de creciente malestar entre los docentes, quienes denuncian el deterioro sostenido de sus condiciones laborales y la ausencia de canales efectivos de negociación con las autoridades.
“Nuestra profesión y nuestra dignidad no pueden seguir esperando. Es momento de alzar la voz por la educación del país”, expresó la organización en un comunicado.
La federación sostiene que, pese a reiteradas solicitudes, no ha habido disposición de diálogo por parte de las autoridades competentes, lo que ha profundizado el conflicto en el sector educativo.
“La crítica realidad” está marcada por cuatro años de estancamiento de los salarios “mientras el costo de vida sigue subiendo” y las autoridades “se niegan a reunirse con los legítimos representantes de los trabajadores”.
Asimismo, la FVM afirmó que las instituciones responsables del área educativa y laboral no han atendido las demandas planteadas por el magisterio, entre ellas la discusión de la convención colectiva.
Gremio docente denuncia presión laboral y ambiente de miedo persistente
En su pronunciamiento, el gremio también alertó sobre presuntas prácticas de presión laboral contra docentes, incluyendo suspensión de pagos y medidas administrativas que consideran arbitrarias, especialmente contra quienes participan en reclamos o protestas.
“Muchos son presionados, amenazados o intimidados por ejercer su derecho a reclamar mejoras salariales, participar en protestas, denunciar irregularidades o exigir el respeto a sus derechos laborales”, subrayaron.
Según la federación, estas acciones han generado un ambiente de temor dentro del sistema educativo, donde se habrían intensificado sanciones, cambios de funciones sin justificación y procesos administrativos considerados irregulares.
“Estas prácticas incluyen amenazas de sanciones, cambios arbitrarios de funciones, apertura de procesos administrativos injustificados y suspensión de salarios, generando un clima de miedo y persecución dentro del sistema educativo”.
En paralelo a las denuncias del sector docente, distintas organizaciones laborales han reactivado protestas en el país en un nuevo ciclo de movilizaciones sociales. En días recientes, trabajadores acudieron a la Embajada de Estados Unidos en Caracas para entregar una carta en la que solicitan mediación internacional sobre el tema salarial, así como la liberación de presos políticos y la convocatoria de elecciones presidenciales.
Ajuste salarial en medio de crisis económica y protesta
En el plano gubernamental, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, adelantó que el próximo 1 de mayo se anunciará un ajuste del salario mínimo —congelado desde 2022—, aunque lo describió como una medida “responsable”, sin precisar cifras ni alcances.
Mientras tanto, datos del Centro de Documentación y Análisis de la FVM reflejan el impacto de la crisis económica: en marzo, una familia de cinco personas necesitó más de 690 dólares para cubrir la canasta básica alimentaria, lo que evidencia el fuerte desajuste entre ingresos y costo de vida.
Como parte de las acciones anunciadas, el sector docente también prevé una marcha el 30 de abril hacia el Palacio de Miraflores, en Caracas, con el objetivo de insistir en la mejora de las condiciones salariales y laborales.
Con información de EFE
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