En 1945, mientras el mundo celebraba el fin de la tiranía tras la Segunda Guerra Mundial, el escritor británico George Orwell publicaba "Rebelión en la Granja" , una obra que nació como una crítica del desengaño y no como un cuento de ficción.
La historia del libro describe a un grupo de animales, hartos de la explotación del granjero Jones, inician una revolución bajo los ideales de igualdad y justicia dictados por el cerdo llamado "Viejo Mayor" que sueña con una utopía sin humanos. Sin embargo, el sueño se transforma rápidamente en una pesadilla cuando los cerdos, liderados por Napoleón, toman el control tras la muerte del cerdo 'Viejo Mayor". Lo que comenzó como un grito de libertad termina con una nueva élite caminando en dos patas, vistiendo las ropas del opresor y modificando las leyes a su conveniencia.
Ideológicamente, el "Animalismo" representa el socialismo puro: igualdad, propiedad colectiva y fin de la explotación. Orwell, quien era un socialista democrático, no critica el ideal de igualdad, sino cómo una élite intelectual " los cerdos" se apropia de la narrativa revolucionaria para beneficio propio.
El libro ilustra la transición de una dictadura humana (el granjero Jones/el Zar) a una dictadura animal (Napoleón/Stalin) que termina siendo más cruel. Políticamente, Orwell describe las herramientas del totalitarismo, el uso de la fuerza (los perros), el culto a la personalidad y la manipulación de la historia.
Su mensaje no era un ataque al deseo de justicia social, sino una denuncia a la mecánica de la traición. Orwell, un hombre de ideas claras, advirtió al mundo que el poder absoluto no solo corrompe el carácter del líder, sino que destruye el lenguaje y la verdad misma para someter a las mayorías
Orwell, un hombre que creía en la justicia social, escribió este libro como una denuncia feroz al secuestro de los sueños populares por parte del aparato criminal de la Unión Soviética. Su pluma desnudó la gran estafa de Lenin, la traición de Trotsky y, sobre todo, el ascenso del terror bajo la bota de Stalin.
El británico demostró cómo una revolución que prometía pan y libertad terminó construyendo una cárcel de hambre y silencio. A través de los cerdos de la granja, el autor retrató el engaño ideológico, la transformación de líderes "libertadores" en una casta privilegiada que, en nombre del pueblo, terminó viviendo con los lujos del Zar que habían derrocado.
Lamentablemente, esa lección que el mundo debió aprender en 1945 fue ignorada en nuestra América Latina. Décadas después, vimos cómo ese mismo guion de engaño fue calcado por figuras como Fidel Castro, quien exportó un modelo de miseria disfrazado de utopía, más tarde, Venezuela y Nicaragua, reeditaron la misma tragedia orwelliana.
Uno de los puntos más importantes para Orwell fue la alteración del pasado, cuando los cerdos cambian los Siete Mandamientos como el famoso: "Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros", cuestionando que quien controla el lenguaje y la memoria, controla a la población.
Es irónico ver cómo bajo sistemas idiologicos trasnochados surge una élite enriquecida mediante el fraude, ocultando su fortuna tras el discurso de "que ser rico es malo", o citando la biblia: "Que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico al cielo".
Una de las frases célebres atribuidas al cantautor argentino Facundo Cabral, cito; "Comunistas hasta que se enriquecen, feministas hasta que se casan, ateos hasta que el avión empieza a caer".
La corrupción no fue un accidente en estos modelos totalitarios, sigue siendo el motor para sostener a las mafias en el poder, al igual que se describió en el libro, donde borraban los mandamientos en la pared, estos regímenes han intentado borrar la historia, controlar los medios y perseguir al pensamiento diferente para ocultar su fracaso.
Es hora de romper el ciclo del engaño y rescatar la granja, borrando los falsos mandamientos del autoritarismo y devolverle las riendas de la nación a quienes realmente la sostienen, una ciudadanía que se niega a ser rebaño.
Por: Giovanny Marquina
Secretario General (E) de COPEI - Estado Mérida

0 Comentarios