Karachi, Pakistán.- Al menos nueve personas murieron y más de 50 resultaron heridas en enfrentamientos violentos con la policía y fuerzas paramilitares el domingo después de que cientos de manifestantes intentaran asaltar el consulado de Estados Unidos en la ciudad portuaria paquistaní de Karachi, informaron las autoridades.
La violencia se produjo horas después de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán y mataran al líder supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei. La policía y funcionarios de un hospital en Karachi indicaron que al menos 25 personas también resultaron heridas en los enfrentamientos y que algunas de ellas estaban en estado crítico.
Summaiya Syed Tariq, una cirujana policial en el principal hospital gubernamental de la ciudad, confirmó que e centro había recibido en un principio seis cuerpos y varias personas heridas. Sin embargo, dijo que la cifra de fallecidos subió a nueve después de que tres heridos graves murieran.
Estados Unidos monitorea las protestas
La embajada de Estados Unidos en Pakistán escribió en X que estaba siguiendo los reportes de manifestaciones en curso ante los consulados generales de Estados Unidos en Karachi y Lahore, así como convocatorias de protestas adicionales ante la embajada de Estados Unidos en Islamabad y el consulado general en Peshawar. Recomendó a los ciudadanos estadounidenses en Pakistán que siguieran las noticias locales, se mantuvieran atentos a su entorno, evitaran grandes multitudes y mantuvieran actualizada su inscripción de viaje ante el gobierno de Estados Unidos.
Karachi es la capital de la provincia sureña de Sindh y la ciudad más grande de Pakistán.
El alto funcionario policial Irfan Baloch dijo que los manifestantes atacaron brevemente el perímetro del consulado de Estados Unidos, pero posteriormente fueron dispersados. Desestimó como infundados los reportes de que parte del edificio del consulado fue incendiada. Sin embargo, dijo que los manifestantes incendiaron un puesto policial cercano y rompieron ventanas del consulado antes de que las fuerzas de seguridad llegaran y recuperaran el control.
Testigos dijeron que decenas de manifestantes chiíes permanecían reunidos a aproximadamente un kilómetro (media milla) del consulado, instando a otros a unirse a ellos. Según dijeron, uno de los manifestantes había intentado quemar una ventana del consulado antes de que las fuerzas de seguridad llegaran al lugar y dispersaran a los manifestantes.
Llamado a la calma
Esto llevó al ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, a emitir un llamado a la calma.
“Tras el martirio del ayatolá Jamenei, cada ciudadano de Pakistán comparte el dolor del pueblo de Irán”, indicó en un comunicado.
Lo describió como “un día de luto para la Umma musulmana y para el pueblo tanto de Irán como de Pakistán”, pero instó a la gente a no tomarse la justicia por su mano y a expresar sus protestas pacíficamente.
El gobierno provincial de Sindh, en un comunicado, también instó a los ciudadanos a expresar sus opiniones pacíficamente y advirtió que no participaran en la violencia.
Las protestas en el área en torno al consulado continuaron durante horas, con decenas de jóvenes chiíes, algunos con el rostro cubierto, arrojando piedras a los agentes del orden y jurando llegar al consulado, donde se habían desplegado cientos de policías y guardias paramilitares.
Los disturbios se extienden
En Islamabad, la policía disparó gas lacrimógeno y blandió palos mientras cientos de manifestantes chiíes, enfurecidos por la muerte de Jamenei, intentaban marchar hacia la embajada de Estados Unidos. Los enfrentamientos ocurrieron fuera del Enclave Diplomático, donde se encuentra la embajada y donde se había desplegado policía adicional.
Mientras tanto, en la ciudad noroccidental de Peshawar, las autoridades también utilizaron gas lacrimógeno y bastones para dispersar a miles de manifestantes que intentaban acercarse al consulado de Estados Unidos para realizar una manifestación y denunciar la muerte del líder iraní, informó la policía.
Los chiíes también realizaron una manifestación pacífica en Multan, una ciudad de la provincia de Punjab, coreando consignas contra Israel y contra Estados Unidos. Mamoona Sherazi, quien asistió a la manifestación, dijo que estaba protestando por la muerte del líder supremo de Irán. Describió a Jamenei como una figura paternal y una voz fuerte para los chiíes, y agregó que también apoyaba a los musulmanes suníes que enfrentan opresión. “Si Dios quiere, nunca nos inclinaremos ante Estados Unidos e Israel”, dijo.
Los chiíes también realizaron una manifestación cerca del consulado de Estados Unidos en Lahore, la capital de la provincia oriental de Punjab, informó la policía. También se planearon manifestaciones contra Israel y contra Estados Unidos en la región norteña de Gilgit-Baltistán. Las autoridades dijeron que el gobierno ha reforzado la seguridad alrededor de la embajada de Estados Unidos en la capital, y de los consulados en todo el país, para evitar más violencia.
Los chiíes constituyen aproximadamente el 15% de la población de Pakistán, de unos 250 millones, y representan una de las comunidades chiíes más grandes del mundo. Con frecuencia han realizado manifestaciones contra Israel y contra Estados Unidos en el pasado, aunque enfrentamientos de esta magnitud son raros.
Videos en redes sociales muestran a jóvenes rompiendo las ventanas del edificio principal del consulado estadounidense en Karachi, mientras se veía la bandera estadounidense ondear sobre el complejo, cuyo perímetro está coronado con alambre de púas. En paralelo, una segunda protesta de miles de personas tuvo lugar en la ciudad de Lahore.
Manifestaciones en Bagdad
En Bagdad, por otro lado, se desplegó un fuerte contingente de seguridad en la llamada "zona verde”, donde se encuentran la mayoría de las embajadas, además del cierre de la entrada a la zona. No obstante, los manifestantes siguen intentando irrumpir en esa área de la ciudad para manifestar su repuedio por la muerte del ayatola Alí Jamenei.
Los manifestantes, que se reunieron desde primera hora del domingo, lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad, que respondieron con gas lacrimógeno.
El portavoz del Gobierno de Irak, Basim Alawadi, expresó, "con profundo dolor y tristeza", las condolencias de su país "al noble pueblo iraní y a toda la nación islámica por el martirio" en un comunicado. Según Alawadi, Jamenei es para el Gobierno iraquí "un mártir entre los más destacados de la familia del Profeta" y fue víctima de "un acto flagrante de agresión y una acción condenable que viola todas las normas humanitarias y morales y constituye una clara violación de las leyes y convenciones internacionales".
Los ataques lanzados ayer por Israel y Estados Unidos contra Irán se saldaron por el momento con más de 200 muertes, según los cálculos de la Media Luna Roja, entre las que se cuenta la del propio líder supremo iraní.
Con información de AP y DW


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