Mérida.- Pacientes diabéticos del estado Mérida alertaron sobre la suspensión en la entrega de insulina en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de los Andes (Iahula) y en varios ambulatorios de la región, situación que pone en riesgo la vida de cientos de personas que dependen de este tratamiento para sobrevivir.
De acuerdo con la denuncia difundida por Frontera Digital, durante los últimos 25 años la insulina había sido entregada regularmente en ambulatorios y en el Iahula. Sin embargo, desde octubre del año pasado los pacientes dejaron de recibir el medicamento, lo que ha generado alarma en la comunidad.
La fuente, cuya identidad se mantiene en reserva, relató que en el ambulatorio Llano existía un club de diabéticos que garantizaba la distribución mensual de insulina y asistencia médica. Esa iniciativa fue eliminada hace tres años por decisión de la coordinación del centro de salud, lo que obligó a los pacientes a dispersarse hacia otros ambulatorios y al Hospital universitario.
"Esa insulina es lo que nos permite vivir. Al no recibirla corremos el riesgo de morir lentamente, se afectan los riñones y otros órganos. Muchos pacientes además tienen otras patologías que agravan la situación”, expresó la persona afectada.
La denuncia señala que en el ambulatorio Llano había alrededor de 300 pacientes diabéticos, mientras que en el Iahula actualmente podrían ser más de 600. A ellos se suman personas provenientes de municipios como El Vigía, Tovar, el Páramo y comunidades lejanas de Mucuchíes, que viajan hasta Mérida en busca del medicamento.
El testimonio también refleja la falta de respuestas de las autoridades de salud. Según lo narrado, en visitas a Corposalud se les informó que ya no se entregaría insulina en esa institución y que debían recurrir al Iahula, donde tampoco se garantiza la disponibilidad del tratamiento.
Con información de Frontera Dígital

0 Comentarios