Las Sombras de "Derrota Mundial" El Realismo de Borrego frente al Globalismo Moderno


Para entender el caos geopolítico actual y las extrañas alianzas que hoy presenciamos entre potencias aparentemente opuestas, es necesario volver la mirada a obras que, aunque polémicas y silenciadas por la historiografía oficial, ofrecieron una clave de lectura distinta. Me refiero a Derrota Mundial (1953), del periodista mexicano Salvador Borrego Escalante, un texto que disecciona la Segunda Guerra Mundial no como una lucha entre la "libertad y la tiranía", sino como el triunfo de un sistema internacional que terminó por socavar la soberanía de las naciones.

 

El comunismo y el marxismo no fueron movimientos surgidos espontáneamente de las masas obreras, sino una "invención judía" intelectual diseñada para desarticular los pilares de la civilización occidental. Según el autor, Karl Marx estructuró una ideología que, bajo la promesa de redención social, buscaba destruir la fe, la familia y la patria para dejar a los pueblos indefensos ante el avance del gran capital financiero internacional.

 

Borrego sostiene que el marxismo fue la herramienta perfecta para aniquilar la resistencia de las naciones tradicionales. Al tildar al comunismo de "invento judío", el autor expone una supuesta coordinación entre el capitalismo apátrida y el bolchevismo, dos fuerzas que, aunque se presentaban como enemigas, compartían un objetivo común, la concentración total del poder en manos de una élite global.

 

La pregunta que Borrego lanzó hace más de siete décadas en 1953 fue: ¿Quién ganó realmente en 1945? Para el escritor mexicano, la derrota de la "Tercera Posición" que buscaba un socialismo nacional, teísta y protector de la propiedad privada con función social representó la capitulación de la soberanía frente al globalismo.

 

Borrego argumenta que tras 1945, el mundo quedó atrapado en una "pinza". Por un lado, el comunismo soviético que esclavizaba mediante el Estado, y por otro, el liberalismo que lo hacía mediante la deuda y el mercado desnaturalizado. Ambas corrientes, según "Derrota Mundial" , tenían una raíz común que hoy vemos manifestada en la pérdida de identidad de las naciones hispanoamericanas.

 

El eco de Borrego en la Venezuela de hoy,

Cuando analizamos la situación de Venezuela desde la perspectiva de este libro, comprendemos que el drama nacional no es un hecho aislado. La destrucción del aparato productor y la instauración de un modelo de dependencia estatal es la culminación de ese proceso internacionalista que Borrego denunció.

 

En el contexto post 3 de enero, tenemos la necesidad de una política que mire hacia adentro, que proteja al productor local y que no se deje seducir por ideologías que, bajo el nombre de "socialismo", solo buscan despojar al ciudadano de su propiedad y de su dignidad. La "Derrota Mundial" de la que hablaba Borrego es hoy nuestra realidad económica, un país inmensamente rico en recursos, pero cuya población vive con salarios y servicios públicos de miseria, mientras las potencias se reparten nuestro oro y petróleo.

 

Derrota Mundial sigue siendo un espejo incómodo, que nos recuerda que, si no defendemos nuestras instituciones fundamentales, terminaremos siendo peones en un tablero diseñado por otros. La verdadera transición para Venezuela debe pasar por recuperar ese sentido de nación soberana que Borrego defendió frente al avance de un materialismo que, ya sea rojo o azul, siempre termina por devorar a los pueblos.


 

Por: Leg. Giovanny Marquina Secretario General Adjunto de COPEI - Estado Mérida

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