Kast anuncia gobierno de emergencia en Chile y promete combatir delincuencia e inmigración irregular


Santiago de Chile.-
El ultraconservador José Antonio Kast juró el miércoles como nuevo presidente de Chile en una ceremonia celebrada en el Congreso Nacional de la costera ciudad de Valparaíso y en sus primeras palabras como jefe de Estado aseguró que implementará un “gobierno de emergencia” centrado en el combate a la delincuencia y la inmigración irregular.

“Chile necesita un gobierno de emergencia y eso es lo que vamos a tener”, dijo Kast desde el icónico balcón del Palacio de La Moneda de Santiago. “Un gobierno de emergencia no es un eslogan. Es orden donde hay caos. Es alivio donde hay dolor. Es mano firme donde hay impunidad. Y es esperanza real, concreta y posible para quienes han sido ignorados por mucho tiempo”.

Kast llegó a La Moneda tras jurar el cargo y luego de una jornada marcada por una intensa agenda de trabajo en la que se reunió con varias de las autoridades que acudieron a su ceremonia de investidura, entre ellos el presidente de Ecuador, Daniel Noboa; el mandatario argentino, Javier Milei, y el rey Felipe VI de España.

En sus primeras palabras dirigidas a la ciudadanía, prometió “asumir con responsabilidad, con seriedad y con rigor” para solucionar las “causas más urgentes de Chile”. Para eso, pidió superar las diferencias.

“Nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar. Un país con sus finanzas públicas debilitadas. Un país donde el crimen organizado y el narcotráfico han avanzado. Un país donde las familias se sienten abandonadas por el Estado”, expresó ante una multitud que ondeaba banderas y entonaba cánticos como “Sí, se pudo” y “Viva Chile”.

Fundador del Partido Republicano, Kast se impuso en diciembre a la candidata oficialista Jeannette Jara con casi el 60% de los votos de un electorado atraído por sus promesas de implementar un gobierno de emergencia para dar batalla al crimen organizado y a la crisis migratoria que ha azotado a Chile en los últimos años.

El presidente remarcó que “Chile tiene adversarios reales” —refiriéndose a grupos del crimen organizado— que “han sembrado el terror”. Agregó que también son adversarios “quienes han ingresado vulnerando nuestras fronteras para delinquir, para explotar a otros o para convertir nuestro suelo en tierra de nadie”.

Y mandó una advertencia: “a los adversarios de Chile, les digo, no vamos a negociar”.

Igualmente hizo un guiño a las fuerzas de seguridad y aseveró que “tendrán todo el respaldo de la ley, los recursos del Estado y la voluntad política que durante tanto tiempo les faltó”.

“La autoridad tiene que ser fuerte porque nuestro país, en esta hora, así lo demanda. No para someter sino para proteger”, acotó.

Giro a la derecha



La llegada de Kast, un abogado de 60 años y referente de la extrema derecha latinoamericana, marca el giro más acentuado hacia la derecha en Chile desde el fin de la dictadura militar del general Augusto Pinochet (1973-1990) y pone fin a la tendencia de gobiernos de centroderecha y centroizquierda que se han alternado en el poder desde entonces.

A lo largo de la jornada, se registraron protestas puntuales tanto en Valparaíso como en Santiago, así como manifestaciones de apoyo al nuevo mandatario.

En las inmediaciones de La Moneda, decenas de manifestantes se congregaron al grito de “Abajo Kast” y “No al imperialismo” y fueron rápidamente dispersados por los aparatos policiales. Como medida de seguridad, la policía cerró diversas estaciones del metro en el centro de la capital pocas horas antes del discurso. También hubo una protesta frente a la Biblioteca Nacional.

“Con Kast va a ser como vivir y volver a los años 80 (de la dictadura). Yo lo viví en los 80, salía a protestar y ahora va a ser exactamente igual, volveré a la calle”, dijo la administradora Jeanete Figueroa, de 52 años.

También en Valparaíso se registraron diversas manifestaciones y marchas, tanto en contra como a favor del nuevo mandatario, bajo un fuerte refuerzo policial.

“Poli amigo, el pueblo está contigo”, decían a coro simpatizantes de Kast portando banderas y pancartas en las que se leía “Viva Chile” y “Presidente del cambio”. A pocos metros, un grupo de detractores prometía “resistencia” al nuevo gobierno, vociferando que “el pueblo unido jamás será vencido”.

En otra zona de la ciudad, manifestantes marcharon en contra de Kast y quemaron un muñeco que emulaba al presidente estadounidense Donald Trump.

A diferencia de las otras dos ocasiones en la que disputó la presidencia en 2017 y 2021 —ésta última cuando fue derrotado en el balotaje por el saliente mandatario Gabriel Boric— en los comicios del año pasado Kast dejó a un lado su oposición al aborto, a la ideología de género y al matrimonio igualitario y centró su discurso en los temas de contingencia.

Inspirado en las políticas de Trump y del salvadoreño Nayib Bukele, Kast ha abogado por una política de tolerancia cero con el crimen organizado y los migrantes indocumentados, prometiendo desde incursiones militares contra los narcos hasta la expulsión masiva de extranjeros y el refuerzo de las fronteras con muros y vallas.

En el plano económico Kast ha propuesto una drástica reducción del gasto público, con recortes de hasta 6.000 millones de dólares, disminución de impuestos y una reforma del aparato estatal para reducir los ministerios desde los 25 actuales a 12.

Entre el miedo y la desilusión



“Obvio que hay varios temas pendientes, pero lo único que nos importa ahora es volver a caminar tranquilos en la calle. Hasta eso nos han robado”, dijo la profesora jubilada María Teresa Castro, de 61 años.

Boric, quien en 2022 se convirtió en el presidente más joven de la historia de Chile, deja el cargo con un bajo nivel de aprobación y como el peor evaluado desde 1990, según una encuesta publicada por la firma Cadem esta semana. Más de la mitad de los consultados (53%) consideró que su gobierno fue el peor desde el retorno de la democracia.

“Nos prometió muchas cosas y después fueron cuatro años de desilusión”, aseveró Yamila Martínez, de 31 años.

Movimientos sociales han manifestado preocupación ante la falta de claridad sobre cuál será la postura de la entrante administración acerca de propuestas que siguen estancadas en el Parlamento como la ampliación del aborto legal, la ley de eutanasia y proyectos de derechos laborales.

“Tengo miedo de lo que va a pasar con los proyectos sociales que se han avanzado hasta el momento”, afirmó la asistente social Celeste Sanzhueza, de 21 años. “Siento que va a cambiar mucho Chile a partir de ahora”.

Kast ordena construir barreras en la frontera con Bolivia



El nuevo presidente de Chile, el ultraderechista José Antonio Kast, ordenó este miércoles (11.03.2026) tras asumir el cargo la construcción de "barreras físicas" en la frontera con Bolivia para desincentivar la inmigración irregular, una de sus principales promesas electorales.

"Le solicito la colaboración activa en el aumento de funcionarios" y "le encomiendo también que nos colabore con la construcción de barreras físicas para detener el ingreso de la inmigración ilegal" en la frontera con Bolivia, dijo Kast al jefe del Ejército, Pedro Varela, durante un acto en el que firmó sus primeros seis decretos, tres de ellos destinados a la migración irregular.

En Chile actualmente hay 337.000 extranjeros que viven sin la documentación requerida, según datos oficiales.

Con información de AP y DW

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