El triángulo "Faro del Catatumbo"


Por: Luis Loaiza Rincón*

Este viernes 06 de marzo de 2026, haciendo limpieza y revisión de los libros de la Biblioteca Andrés Eloy Blanco que se encuentran bajo el cuidado de las Logias hermanas Derechos Humanos No. 162 y Deberes Humanos No. 237 de la ciudad de Mérida, conseguí en un libro una dedicatoria muy especial que me confirmó la existencia, en los años 60 del siglo pasado, de un "triángulo masónico" en mi querido pueblo natal, Santa Bárbara de Zulia.

El referido triángulo llevaba por nombre "Faro del Catatumbo", nombre evocador por el portento de luz que se despliega en el Sur del Lago y que ilumina buena parte del occidente nacional.

El querido hermano que firmó la dedicatoria, Óscar Salazar, sabía lo que significaba pasar de un triángulo a una logia así como la determinación y voluntad que ello implicaba. Así que para estimular este empeño obsequió un libro que llevaba por título "Hacia las cumbres" del escritor norteamericano Charles Lee Paddock (1891-1972). Una obra esencialmente motivacional.

De manera que regalarle este libro a un triángulo masónico, resultaba doblemente apropiado en abril de 1961. Y más, si se considera que finalmente el referido libro sobrevivió en una biblioteca masónica, a la que no sabemos cómo llegó.

Hacia las cumbres se publicó en español alrededor de 1951 por la Pacific Press Publishing Association, una casa editorial Adventista del Séptimo Día, y se centra básicamente en ofrecer consejos prácticos y reflexiones espirituales para alcanzar el éxito y la plenitud personal.

Su autor, C.L. Paddock, explora cuestiones existenciales y éticas, tales como el sentido de la vida, la existencia y el destino humano, la fe y la esperanza, los motivos para mantener una perspectiva positiva y el papel del "cielo" en los asuntos humanos. También hizo hincapié en el tema del carácter y los valores, especialmente de la cortesía, la sencillez, la correcta valoración de las metas personales y el espíritu tesonero. Paddock redefine lo que significa el éxito y el camino para encontrar la verdadera satisfacción. Sin duda, este fue un buen regalo.

No obstante, pese a la buena voluntad del querido hermano Óscar Salazar, el triángulo no creció y, que sepamos, todavía no existe una logia masónica en la zona, cosa que siempre hemos lamentado sinceramente, lo que de igual forma nos lleva a valorar el extraordinario esfuerzo de quienes fundaron nuestras logias hermanas.


* Politólogo. Profesor ULA

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