EEUU mantiene «todas las opciones» abiertas ante Irán


Washington DC, EEUU.-
En una declaración que profundiza la estrategia de disuasión en el actual conflicto en Oriente Próximo, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este martes que la administración de Donald Trump no descarta ninguna vía militar en la guerra que libra junto a Israel contra Irán. Hegseth subrayó que la ambigüedad estratégica es una pieza fundamental de su doctrina para mantener al adversario en un estado de incertidumbre, reseñó EFE.

Durante una rueda de prensa en el Pentágono, al ser consultado sobre el posible envío de personal militar para operaciones en suelo iraní, el secretario fue enfático al señalar que revelar los límites de la intervención sería contraproducente para los objetivos bélicos.

«No vamos a cerrar ninguna opción. No se puede librar y ganar una guerra si se revela lo que uno está dispuesto a hacer o no, incluyendo el despliegue de tropas sobre el terreno», sentenció Hegseth ante los medios de comunicación.

La estrategia de la «impredictibilidad»


El titular de la cartera de Guerra explicó que el Pentágono busca que Teherán perciba múltiples escenarios de amenaza simultáneos. Según Hegseth, esta táctica busca condicionar las decisiones del mando iraní al no permitirles conocer con certeza el siguiente paso de las fuerzas estadounidenses.

«La clave está en ser impredecible y, ciertamente, no permitir que nadie sepa qué es lo que uno está dispuesto a hacer o a dejar de hacer», indicó el secretario, añadiendo que, si fuera necesario, Estados Unidos tiene la capacidad de ejecutar diversas formas de ataque terrestre.

No obstante, el secretario aclaró que el presidente Trump tiene presentes los conflictos previos en la región para evitar un desgaste prolongado. Aseguró que el mandatario «ha asimilado profundamente las lecciones de Irak y Afganistán» y que existe el compromiso de no repetir los errores de ocupaciones de larga duración.

Cumplido un mes desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, la presencia militar estadounidense en la región ha escalado hasta alcanzar aproximadamente los 50.000 efectivos.

A pesar de la retórica de «todas las opciones», filtraciones publicadas por el diario The Washington Post sugieren que los planes del Pentágono no contemplan una invasión a gran escala. En su lugar, la estrategia se centraría en:

  • Operativos quirúrgicos: Incursiones de varias semanas de duración.
  • Fuerzas combinadas: Uso de unidades de operaciones especiales junto a tropas convencionales.
  • Objetivos específicos: Degradación de las capacidades militares y tecnológicas de Irán directamente desde el terreno.

Los analistas aseguran que, este enfoque busca un impacto directo en la infraestructura bélica del adversario sin incurrir en los costos humanos y políticos de una guerra de ocupación total, mientras el Pentágono mantiene la puerta abierta a una resolución mediante «un enfoque diferente» o negociaciones si estas llegasen a ser viables.

Con información de EFE

Publicar un comentario

0 Comentarios