Buniak sobre el ajuste salarial: «Este año no es viable, pero el 2027 abre una ventana de posibilidad»


Caracas.-
La reactivación del sector energético en Venezuela ha encendido las alarmas de las expectativas económicas, pero también ha desnudado la brecha entre las cifras macroeconómicas y la realidad del bolsillo ciudadano. Para el economista Leonardo Buniak, la clave del futuro próximo no reside únicamente en la expansión del ciclo económico, sino en la capacidad de convertir esa riqueza en «prosperidad y bienestar» tangible.

El horizonte salarial: ¿Cuándo llegará el ajuste?


Uno de los puntos más sensibles de la agenda nacional es el salario mínimo. Ante las crecientes exigencias de los trabajadores en las últimas semanas, Buniak ofrece una dosis de realismo financiero: alcanzar una base salarial de $100 no será viable durante el transcurso de este año.

Sin embargo, el panorama cambia para el 2027. «Yo sí creo que puede ser viable el próximo año, incluso un poco más de $100», señaló el especialista, enfatizando que esto dependerá de un proceso de negociación y de que las finanzas públicas logren captar los recursos necesarios. A pesar de la espera, Buniak destaca un cambio fundamental: el fin de la incertidumbre. Hoy existe la certeza de que el tema salarial será abordado bajo condiciones que antes eran inexistentes.

Más allá del sueldo: Empleo y dinamismo regional


El análisis de Buniak sugiere que el impacto económico no debe medirse exclusivamente por el decreto de un salario mínimo. El economista califica como una «falacia» la idea de que el venezolano sobrevive únicamente con un par de dólares, señalando la incidencia de las remesas, el pluriempleo y la economía informal como válvulas de escape.

El verdadero motor de recuperación se sentirá con mayor fuerza en sectores específicos y regiones vinculadas a la actividad extractiva:

  • Sector Inmobiliario: Se espera un repunte importante en la renta, venta y compra de inmuebles en zonas asociadas al petróleo, gas y minería.
  • Construcción y Empleo: La demanda de mano de obra en estos proyectos permitirá una disminución significativa de la tasa de desempleo entre finales de este año y el próximo.
  • Capacidad de Absorción: El reto de la economía venezolana será su habilidad para absorber la mano de obra desocupada mediante la creación de nuevos puestos de trabajo.

El dilema de la inmediatez


La frase «estamos contentos, pero no felices», recogida por el economista en consultas recientes, resume el sentir general: existe optimismo por las proyecciones positivas, pero persiste el reclamo legítimo de quienes aún no perciben el impacto en su cartera.

«Tenemos inmediatez porque las necesidades son ilimitadas, pero los recursos para satisfacerlas son limitados», concluyó Buniak. El desafío para Venezuela en los meses venideros será acortar la distancia entre las torres de perforación y la mesa del ciudadano común, entendiendo que el crecimiento sin bienestar social es un horizonte incompleto.

Con información de El Impulso

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