Mérida.– En una jornada marcada por la movilización estudiantil en el Día de la Juventud, los gremios universitarios se sumaron a las exigencias de democracia y libertad con una demanda clara: la dignificación de las condiciones de vida para trabajadores y estudiantes de la Universidad de los Andes (ULA).
El hambre no espera: becas de 5 dólares
Dionis Dávila, secretario general del Sindicato de Profesionales y Técnicos de la ULA (SIPRULA), denunció la precaria situación que enfrentan los jóvenes que intentan formarse en las aulas merideñas. Dávila calificó de "insuficiente" el monto actual de las becas estudiantiles.
"Una beca de 5 dólares no les alcanza ni para pagar los pasajes. El estudiante merece una beca que le permita pagar una residencia y tener derecho a la salud", sentenció Dávila.
El dirigente sindical enfatizó que los jóvenes no deberían verse obligados a dividir su tiempo entre trabajar y estudiar solo para sobrevivir, sino que el Estado debe garantizar las condiciones para que puedan dedicarse plenamente a su preparación académica.
1,400 días sin aumento salarial
La protesta también sirvió de escenario para que los trabajadores universitarios alzaran su voz contra el congelamiento de sus ingresos. Dávila recordó que han pasado más de 1,400 días sin un incremento salarial real, una situación que se vuelve insostenible frente al aumento de los ingresos fiscales y petroleros del país.
"Estamos exigiendo que se instale una mesa de negociación inmediata. Ya no hay excusas; hay ingresos petroleros y ese dinero debe beneficiar a todos los venezolanos y, en especial, a los universitarios para mantener las puertas abiertas", afirmó el secretario de SIPRULA.
La jornada concluyó con la consigna "No tenemos miedo", reafirmando el compromiso del sector universitario de mantenerse en la lucha por la recuperación de la institucionalidad y los derechos fundamentales en Venezuela.
Leonardo Rodríguez Dugarte / Compás Informativo

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