Un homenaje a Lula en el Carnaval de Río plantea riesgos legales


Rio de Janeiro, Brasil.-
El Sambódromo de Río de Janeiro acogió un deslumbrante desfile la noche del domingo en homenaje al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en un año en el que se postula para un cuarto mandato no consecutivo. Sin embargo, sus adversarios denunciaron irregularidades y plantearon emprender acciones legales contra el líder de 80 años y la escuela de samba, al alegar que el homenaje era un inicio a su campaña con seis meses de anticipación.

El desfile de la destacada escuela de samba Acadêmicos de Niterói se centró en la trayectoria de Lula, desde una infancia de pobreza en la región noreste de Brasil hasta su posición actual como uno de los líderes más prominentes de América Latina. Sus carrozas, disfraces y canciones fueron puro elogio al presidente, cuyos números en las encuestas han estado casi empatados durante meses.

Lula, el vicepresidente, Geraldo Alckmin, y sus esposas asistieron al desfile pese a los riesgos señalados por analistas jurídicos sobre su presencia, ya que podría desencadenar demandas en el tribunal electoral de Brasil antes y después de las elecciones de octubre.

Tiago Martins, principal organizador del desfile, comentó que los directivos de Acadêmicos de Niterói querían enfocar el tema de este año en el noreste del país, como ocurrió en 2025. Más tarde decidieron que la historia de Lula se ajustaba a ese propósito, pese a los riesgos legales.

“Lula merece un homenaje como este, igual que cualquier otro brasileño que hace mucho por nuestro pueblo”, afirmó Martins a The Associated Press mientras avanzaban los preparativos en Niterói, una ciudad a las afueras de Río. Negó que las letras, las carrozas o los disfraces de las escuelas de samba estuvieran pensados como material de campaña.

Martins señaló que responsables de Acadêmicos de Niterói viajaron a Brasilia con meses de anticipación para presentarle su visión a Lula, quien aceptó recibir el homenaje.

Lula, la primera dama, Rosângela da Silva, y sus invitados lo observaron todo desde el palco del ayuntamiento de Río de Janeiro junto al alcalde, Eduardo Paes. El presidente de Brasil vistió un traje blanco y un sombrero con una franja azul, en referencia a los tradicionales asistentes del Carnaval.

El veterano político vio a muchos asistentes cantar el histórico lema de campaña de Lula, “ole, ole, ole, ola... Lula, Lula”, como parte de una canción de Acadêmicos de Niterói. Uno de los temores de su equipo —una abucheo masivo desde las gradas— no se materializó, ni siquiera cuando salió de los palcos para tomarse fotos en la pista del Sambódromo.

João Santana, jefe de campaña de Lula en su intento de reelección de 2006, no prevé ganancias electorales por el homenaje. Observó que el presidente brasileño podría, de hecho, alejar a algunos votantes moderados y evangélicos que rechazan la conexión entre el Carnaval y la política. Santana también coincide en que Lula enfrenta riesgos legales innecesarios.

“El presidente y la primera dama se han acercado peligrosamente a este desfile. Esto podría salirles mal”, indicó Santana en un video publicado el jueves.

“Podría haber multas”


No es la primera vez que los desfiles de Carnaval han reconocido a Lula, ya que los progresistas como él conforman la mayoría que celebra la fiesta. En 2003, su primer año como presidente, la destacada escuela de samba Beija-Flor presentó una carroza que lo retrataba como un político valiente que combatía el hambre. Nueve años después, la escuela de samba Gaviões da Fiel, con sede en São Paulo, también centró su desfile en Lula.

Pero nunca había ocurrido un homenaje de Carnaval de este tipo en un año de elección presidencial y con un tribunal electoral vigilando de cerca.

“Lula no va a ganar ni un solo voto por ese homenaje; todo el mundo sabe que es popular en el mundo de la samba”, indicó Thomas Traumann, analista político y consultor radicado en Río. Señaló que el principal obstáculo legal pasa por determinar si el gobierno permite un vínculo entre el tributo y la elección. Ese punto de vista podría cobrar fuerza si el presidente o miembros de su gabinete asisten al desfile mientras hacen un uso indebido de recursos públicos en aviones financiados por el gobierno y alojamientos en hoteles.

“Podría haber multas, la pérdida de tiempo gratuito en televisión abierta durante la campaña. Eso importa en una elección reñida”.

Por ahora, el rival más cercano de Lula en su intento de reelección es el senador Flávio Bolsonaro, el hijo de 44 años del expresidente Jair Bolsonaro. Y aunque encuestas recientes muestran a Lula como el favorito, los últimos números sugieren una contienda ajustada.

Un intento de bloquear el desfile



Martins y Acadêmicos de Niterói tienen reparos ante posibles sanciones y multas para ellos mismos y para Lula. La escuela ya había dado indicaciones a sus más de 3.000 participantes para que evitaran el gesto de la “L” con la mano —una referencia histórica al líder izquierdista— durante el desfile de 80 minutos. También se prohibió a los participantes decirles a los 80.000 espectadores en el Sambódromo el domingo que votaran por él.

Algunos políticos de derecha habían intentado bloquear el desfile de Niterói, argumentando que le da a Lula una ventaja injusta mediante una campaña anticipada, algo que no se concede a sus rivales. También señalaron que las escuelas de samba reciben financiamiento público.

“Las escuelas de samba no están para hacer campaña por nadie”, afirmó el legislador Kim Kataguiri en redes sociales antes del desfile. “Presenté una denuncia para impedir que su dinero se use para financiar campañas electorales disfrazadas de homenajes”.

“¿Quieren rendir homenaje a políticos? ¡Entonces háganlo con su propio dinero!”, añadió.

El máximo tribunal electoral de Brasil rechazó las denuncias el jueves, y los jueces dictaminaron que no pueden censurar a una escuela de samba antes de que el desfile tenga lugar. También indicaron que podrían revisar el caso si durante la presentación se produce alguna acción que viole la ley electoral.

En unos meses, la presidencia del tribunal electoral pasará al juez del Supremo Tribunal Federal Kássio Nunes, quien fue nombrado por el adversario y predecesor de Lula, Jair Bolsonaro, un crítico del Carnaval durante su presidencia. Nunes también estará al mando durante la elección presidencial de Brasil en octubre.

Con información de AP

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