Diplomáticos de Estados Unidos llegan a Caracas para estudiar la reapertura de la embajada en Venezuela


Caracas.-
Un equipo del Departamento de Estado de Estados Unidos arribó durante el mediodía de este viernes a Venezuela, seis días después de la incursión armada estadounidense que resultó con la captura del mandatario Nicolás Maduro y Cilia Flores.

La visita se produce mientras EE.UU. busca reabrir su embajada en Caracas y subraya el deseo del Gobierno de restablecer una presencia diplomática en el país que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dice que EE.UU. va a “administrar”.

De acuerdo a un funcionario estadounidense, el personal diplomático y de seguridad estadounidense de la Unidad de Asuntos de Venezuela, con sede en Colombia, y el embajador interino de EE.UU. en Colombia, John McNamara, viajaron a la capital venezolana “para realizar una evaluación inicial para una posible reanudación gradual de las operaciones”.

Cabe destacar que el gobierno estadounidense retiró a sus diplomáticos y suspendió las operaciones en la embajada en 2019. La Unidad de Asuntos de Venezuela ha estado operando con un equipo de diplomáticos estadounidenses en la embajada en Bogotá.

La misión de McNamara tiene como objetivo analizar las condiciones para retomar de manera progresiva las operaciones diplomáticas en el país tras varios años de ausencia consular oficial.

Estas acciones se realizan en un proceso, catalogado por internacionalistas, de apertura política por parte de las autoridades venezolanas, las cuales se encuentran colaborando con las misiones diplomáticas de Estados Unidos. Ambos gobiernos mantienen diálogo y colaboración en asuntos económicos y logísticos desde el 3 de enero, cuando Estados Unidos llevó a cabo la extracción de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. 


Sobre este hecho también se pronunció el gobierno venezolano, mediante un comunicado, en el que informó que un grupo de funcionarios estadounidenses del Departamento de Estado de EE UU se encuentra en el país para “iniciar un proceso exploratorio de carácter diplomático con el gobierno de Estados Unidos de América, orientado al restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países”.

Asimismo, detalló que una delegación de funcionarios venezolanos viajarán a Estados Unidos para “cumplir con las labores correspondientes”.

El último encuentro de diplomacia entre ambas naciones se llevó a cabo en enero de 2025, con el recibimiento de Richard Grenell, asesor de Donald Trump. El objetivo de la reunión entre Grenell y Maduro era lograr que Venezuela aceptara los vuelos de deportación de migrantes y conseguir la liberación de ciudadanos estadounidenses detenidos en cárceles venezolanas.

La presidenta encargada se ha mostrado dispuesta a entenderse con Trump, pero eso no quiere decir que el tono de su Gobierno respecto a la captura de Maduro sea complaciente. La Cancillería dice en su comunicado que se ha iniciado un “proceso exploratorio” para el restablecimiento de las misiones diplomáticas de ambos países tras “las consecuencias derivadas de la agresión y del secuestro del Presidente de la República y la Primera Dama”. También una mesa de trabajo conjunto, sin mayores detalles.

McNamara, también embajador en Colombia, juega un papel importante dentro de la administración Trump. Fue el enlace con el chavismo en las deportaciones de migrantes, en un acuerdo que se alcanzó hace un año, y para liberar a un grupo de venezolanos que no habían cometido ningún delito en el CECOT, una prisión de máxima seguridad en El Salvador levantada por su presidente, Nayib Bukele.

Su vista a Caracas se produce en la misma semana en la que la Casa Blanca anunció su decisión de reabrir la embajada cerrada desde 2019. Ese año se rompieron totalmente las relaciones entre los dos países por el reconocimiento y apoyo directo de Washington a la presidencia encargada de Juan Guaidó. Entonces, Joe Biden impulsó un Gobierno paralelo al de Maduro con el que esperaba ejercer una presión que terminara derrocándolo. Estados Unidos consideraba que el chavismo había cometido un fraude en las elecciones de 2018. La aventura diplomática, de la que no se contaban con muchos precedentes, fue un fracaso y Maduro consiguió permanecer en el Palacio de Miraflores otros siete años.

La embajada de Estados Unidos en Caracas ha sido históricamente la más grande del país. Puede verse desde muchos puntos de la ciudad. Está situada en un gran edificio en el interior de la urbanización residencial de Valle Arriba, en lo alto de una colina. Pese a estar cerrada, en los últimos meses ha estado custodiada por agentes de inteligencia en medio de los rumores nunca confirmados de que dentro se escondía María Corina Machado.

Con información de El País, Infobae, El Diario

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