Comerciantes de Cardenal Quintero cierran sus puertas ante brecha cambiaria


Santo Domingo, Mérida.–
Los habitantes del municipio Cardenal Quintero enfrentan una creciente dificultad para adquirir proteínas básicas. Este viernes, el gremio de comerciantes del rubro cárnico emitió un comunicado público para alertar sobre la crítica situación que atraviesa el sector, justificando la escasez de productos y el cierre temporal de varios establecimientos en la zona.

El "Dólar Negro": El detonante de la crisis


Según el documento presentado por los carniceros, el principal factor de desestabilización es la brecha entre la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) y el denominado “dólar negro”. Esta distorsión ha provocado una inflación superior al 100% en los costos operativos y de adquisición.

Los comerciantes explicaron que el proceso de compra de ganado se realiza mayoritariamente en moneda extranjera. Al convertir estos costos a bolívares para la venta al público —bajo la normativa de la tasa oficial—, la estructura de costos se vuelve insostenible.

“Es imposible trabajar bajo estas condiciones y que la gente pueda acceder a la carne con precios tan especulativos”, afirmaron representantes del gremio, subrayando que el poder adquisitivo del consumidor local no puede absorber los constantes incrementos.

Exigencia de regulación justa


Ante el riesgo de una paralización total, el sector cárnico hizo un llamado urgente a las autoridades competentes. La propuesta central es que la regulación de precios no recaiga solo en el eslabón final de la cadena, sino que se aplique desde el origen.

Que el precio del ganado en pie sea regulado estrictamente bajo la tasa oficial del BCV. Los carniceros denuncian una desigualdad de condiciones, ya que a ellos se les exige vender a tasa oficial, mientras que sus proveedores aplican precios basados en el mercado paralelo.

Riesgo en la seguridad alimentaria


El gremio advirtió que esta no es solo una crisis de rentabilidad para los negocios, sino una amenaza directa a la seguridad alimentaria del municipio. De no tomarse medidas correctivas inmediatas, el desabastecimiento podría agravarse en los próximos días, dejando a miles de familias sin acceso a este rubro esencial.

Por ahora, muchos locales permanecen con las santamarías abajo a la espera de una mesa de diálogo con las autoridades locales o regionales que permita establecer condiciones de comercialización viables.

Leonardo Rodríguez Dugarte / Compás Informativo

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