Kingston, Jamaica.- En un contexto de alta volatilidad regional, marcado por el incremento de las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, la Comunidad del Caribe (Caricom) ha reafirmado su posición neutral y diplomática. Andrew Holness, primer ministro de Jamaica y presidente pro tempore del organismo, subrayó este fin de semana la determinación del bloque de mantenerse como una «zona de paz y respeto del derecho internacional».
El pronunciamiento de Holness durante su discurso de fin de año intenta equilibrar las diversas sensibilidades dentro de la organización de 15 miembros. La fractura geopolítica se ha hecho evidente recientemente: mientras naciones como Guyana y Trinidad y Tobago han respaldado la ofensiva estadounidense, otros socios caribeños han expresado críticas cautelosas, advirtiendo que cualquier conflicto abierto en Venezuela tendría repercusiones devastadoras para toda la cuenca del Caribe.
Seguridad regional y soberanía
Pese a las divergencias diplomáticas, Holness aseguró que la integridad territorial y la soberanía de los Estados miembros son principios innegociables para el bloque.
El mandatario jamaiquino reconoció la complejidad del escenario actual: «Mantenemos una postura firme contra las redes delictivas organizadas transnacionales y el impacto de las drogas, las armas y la trata de personas en la seguridad de nuestra región. No obstante, reconocemos que los Estados miembros pueden, en ocasiones, expresar perspectivas nacionales diferentes», declaró, en clara alusión a las distintas alineaciones de política exterior de los países integrantes frente a la crisis venezolana.
Unidad frente a los desastres y la integración
Más allá de la geopolítica, Holness hizo un balance de su gestión, asegurando que «fue un inmenso honor ocupar la presidencia durante la segunda mitad de este año» y agradeciendo el propósito común demostrado en 2025.
El líder caribeño destacó la capacidad de respuesta del bloque tras el paso del huracán Melissa en octubre, un evento que puso a prueba la solidaridad regional. «La extraordinaria muestra de apoyo a nivel regional, internacional e individual confirmó una simple verdad de nuestra comunidad: como miembros de la familia caribeña, nunca estamos solos», enfatizó.
En materia de logros tangibles, el presidente de turno resaltó un avance histórico en la integración: la implementación de la libre circulación total de personas entre Barbados, Belice, Dominica y San Vicente y las Granadinas, vigente desde el 1 de octubre de 2025. Según Holness, este paso «permite a los Estados que lo deseen profundizar en la cooperación, al tiempo que mantiene la puerta abierta para que otros participen cuando estén preparados».
Vientos geopolíticos adversos
El llamado de Holness a la prudencia se suma a la alerta emitida a principios de semana por la secretaria general de la Caricom, Carla Barnett, quien instó a blindar la unidad del grupo ante lo que calificó como «vientos geopolíticos adversos sin precedentes».
Holness cerró su intervención reiterando que el diálogo es la única herramienta viable para el futuro. «En momentos de incertidumbre, nuestro compromiso con la diplomacia, la cooperación y el respeto mutuo seguirán siendo esenciales para salvaguardar la paz, el desarrollo y la independencia de los Estados miembros», concluyó.
La Comunidad del Caribe está conformada actualmente por Antigua y Barbuda, Barbados, Bahamas, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Montserrat, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam y Trinidad y Tobago.
Con información de EFE.

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