Caracas.-
Los puntos gatillo son una condición común en la población venezolana, especialmente en personas con trabajos físicamente demandantes o que sufren de estrés crónico; están asociados al síndrome de dolor miofascial.  La prevalencia exacta es difícil de establecer y los datos varían en función de la población y el método de estudio.

Un punto gatillo miofascial es un lugar hipersensible y doloroso dentro de una banda tensa de músculo esquelético. A menudo se sienten como nódulos o "nudos" bajo la piel y pueden provocar dolor, tanto en el área local como referido a otras zonas del cuerpo. Cuando se activa, un punto gatillo puede causar una variedad de síntomas, como dolor muscular, debilidad, espasmos, cefalea, fibromialgia y un rango de movimiento limitado. El término miofascial hace referencia a la fascia, el tejido conectivo que envuelve los músculos y que también puede tensarse y volverse rígido.

Hay dos tipos principales de puntos gatillo: activos, los cuales causan dolor espontáneo en la zona, incluso sin ser tocados, y los latentes, que solo provocan dolor al ser presionados directamente, pero, aun así, pueden causar debilidad y limitar el movimiento. 

Se forman por varios factores: sobrecarga muscular por posturas incorrectas, movimientos repetitivos o ejercicio intenso. Así mismo, por lesión muscular, estrés crónico e inmovilización prolongada.

Gracias a la tecnología de BTL, empresa con 33 años en el mercado mundial, dedicada a la fabricación, diseño y distribución de productos de calidad, se cuenta con el Láser de Alta Intensidad para el alivio del dolor e inflamación y el equipo de Terapia Combinada, compuesto por electroterapia de 35 corrientes en cada canal, con una versión actualizada de ultrasonido. Los equipos de última generación, bioestimulan las células y generan opioides endógenos.

La novedad es que el equipo incluye un aplicador de ultrasonido marca BTL Medical, que funciona con gel, por lo que el especialista lo coloca en el área afectada del cuerpo y el dispositivo se encarga de detectar la anormalidad a través de un algoritmo que evita el error humano.

Puede ser usado en niños a partir de los 8 años hasta personas de la tercera edad, en cualquier parte del cuerpo. Dependiendo del diagnóstico, las sesiones tienen una duración de 5 a 8 minutos, semanales.

Kenia Santana, gerente general de BTL Venezuela, fisioterapeuta y especialista en Terapia Ocupacional,   aseguró que, al utilizar esta tecnología, el paciente no tendrá dolor, solo sentirá una estimulación eléctrica denominada “interferencial dos polos” en forma de ultrasonido, lo que permite que el dispositivo descubra todo lo que afecta a la musculatura, como adherencias, elastina, colágeno o puntos gatillo, para que luego los especialistas procedan a diagnosticar y aplicar el tratamiento respectivo.

“La población en general debería hacerse este tipo de sesiones en un momento dado, tomando en cuenta que nos la pasamos usando celulares, manejando, en el metro, autobús, cargando carteras muy pesadas y, además, no tenemos higiene postural”, subrayó la terapista ocupacional.

Agregó que, actualmente Venezuela está a la vanguardia en materia de salud, tanto con profesionales altamente capacitados, como con tecnología de punta. “Tenemos un sentido de salud e innovación muy alto en comparación con otros países”.

Con información de Leonisia Cusati N.