Inventarios globales de diésel siguen bajos y sostienen el precio del crudo


Una persistente escasez de diésel a nivel mundial está compensando la presión bajista que ejerce el aumento de la producción por parte de la Opep+ sobre los precios del petróleo, generando condiciones propicias para que las ganancias de las refinerías se mantengan por tercer año consecutivo por encima de los niveles habituales.

A pesar de la debilidad general del mercado petrolero en 2025, el diésel —componente clave de la demanda energética global— se ha mantenido como un factor de soporte, según expertos, gracias al cierre de plantas de refinación y a la escasez de crudos que generan un mayor rendimiento de este combustible, lo que ha dejado los inventarios por debajo de los promedios históricos.

La demanda del diésel, utilizado tanto en la industria como en el transporte, ha mostrado una fortaleza inesperada, impulsada por una actividad manufacturera más sólida de lo previsto y por un incremento del uso de sistemas de enfriamiento ante las intensas olas de calor en distintas regiones del planeta.

Este panorama ajustado ha contribuido a sostener los precios internacionales del crudo, lo que ha permitido a los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (Opep+) flexibilizar anticipadamente sus recortes de producción más significativos. Además, las condiciones actuales podrían justificar nuevas alzas en la oferta, actualmente en discusión.

El crudo Brent, referencia global, ha registrado una recuperación del 15 % desde los mínimos alcanzados en mayo —cuando comenzaron a revertirse los recortes—, situándose en torno a los 68 dólares por barril.

«Las existencias reducidas de diésel están proporcionando un piso muy sólido para los precios del petróleo en torno a los 60 y tantos dólares por barril en el corto plazo», afirmó Natasha Kaneva, jefa de estrategia global de materias primas en J.P. Morgan, en declaraciones a Reuters.

De acuerdo con datos oficiales, los inventarios estadounidenses de destilados se ubicaron en 113 millones de barriles al 1° de agosto, lo que representa un 12% menos que el promedio de los últimos cinco años.

En Europa, las reservas independientes de diésel en el centro de comercio de Ámsterdam-Róterdam-Amberes (ARA) descendieron por debajo de los 13 millones de barriles, el nivel más bajo desde diciembre de 2023.

Estas condiciones de escasez sorprendieron a analistas y productores, quienes a inicios de año anticipaban una sobreoferta debido a la apertura de nuevas refinerías a nivel mundial. Sin embargo, los márgenes de refinación han sido más sólidos de lo previsto, lo que se ha traducido en ganancias superiores para los grandes complejos refinadores.

«Si yo fuera un operador, estaría muy cómodo tomando posiciones largas en diésel en los próximos meses», comentó Tom Kloza, analista de la consultora Turner, Mason & Co.
Márgenes altos, pero persisten las dudas

El estrechamiento de los inventarios ha impulsado al alza los márgenes de refinación del diésel en los últimos meses.

En Estados Unidos, los futuros del diésel de ultra bajo contenido de azufre (Ulsd) llegaron a cotizar con una prima de 40 dólares por encima del precio del crudo el pasado 18 de julio, el nivel más alto desde febrero de 2024. Actualmente, esa prima se sitúa en torno a los 31 dólares, ligeramente por encima del promedio quinquenal de 30 dólares.

En Europa, los márgenes se ubicaban en 21,13 dólares por barril por encima del Brent al 5 de agosto, luego de haber alcanzado un pico cercano a los 26,31 dólares a finales de junio, su nivel más alto en casi un año.

A estos factores se suma la intensa actividad de mantenimiento en plantas existentes, lo cual ha afectado aún más la oferta disponible, indicó Natalia Losada, analista de la firma Energy Aspects.

No obstante, las perspectivas a futuro incluyen más cierres de refinerías, especialmente en Estados Unidos —con énfasis en California— y en Europa. Al mismo tiempo, la nueva refinería nigeriana de Dangote, con una capacidad de 650.000 barriles por día, no ha logrado compensar completamente la pérdida de capacidad global.

El economista energético Philip Verleger advirtió que las exportaciones mexicanas más reducidas, junto con las sanciones estadounidenses más severas sobre Venezuela y Rusia, restringirán aún más la disponibilidad de crudos medianos y pesados, que son precisamente los que generan un mayor volumen de diésel.

A ello se suma la presión que Washington ejerce sobre China e India para que cesen la compra de petróleo ruso. Además, Verleger alertó que “los acuerdos en marcha para resolver las disputas comerciales de EE. UU. podrían agravar la escasez de diésel si llevan a los importadores asiáticos a comprar más crudo estadounidense”, el cual tiene un rendimiento menor de diésel.

“La política comercial y las sanciones de la administración Trump serán un factor clave en el endurecimiento del mercado”, subrayó Verleger.

Sin embargo, mientras no se logre una resolución de estos conflictos, los aranceles estadounidenses sobre sus socios comerciales podrían ralentizar la economía global y, en consecuencia, debilitar la demanda de diésel, advirtieron algunos inversionistas.

En Asia, los márgenes de refinación ya han retrocedido hasta los 17 dólares por barril —su nivel más bajo en casi dos meses— debido a un debilitamiento de las condiciones de oferta y demanda a corto plazo, lo que ha revertido gran parte de las ganancias acumuladas desde que se intensificó el conflicto entre Irán e Israel a mediados de junio.

Con información de Reuters.

Publicar un comentario

0 Comentarios