EL DESPERTAR DE LOS SILENCIOSOS



Por: Alfredo Hernández *

En Venezuela en el último tiempo lo único normal es la anomalía política y social. En lo que va de siglo, el país ha vivido un continuo crecimiento en la desafección política y del rechazo a los partidos políticos y los políticos, al tiempo que los grandes sectores sociales siguen huérfanos y sus demandas son poco atendidas, por no decir que son ignoradas.

En este clima de desconexión entre políticos y ciudadanos, un clima de políticos sin gente y gente sin gobernantes, cada cierto tiempo la normalidad cambia, el anonimato cesa y da paso a las movilizaciones espontáneas y a la voz social unísona que clama por justicia.

Es así como, en los últimos días, un hecho no menor ha sucedido, el gremio de los maestros y profesores universitarios tomaron algunas plazas emblemáticas de las ciudades y pueblos de nuestro país, el motivo fue alzar su voz de protesta y reclamar por el pago de sus vacaciones y bonos de recreación.

Este hecho tiene dos características muy propias e importantes: 1.- Esta no es una protesta organizada por partidos o dirigentes políticos de oposición, sino que es una protesta que nace desde las bases del sector educativo. La misma es producto de la indignación que les genera no ser escuchados, mientras que por el contrario se sienten estafados. 2.- Esta protesta no sólo convoca a sindicatos y maestros opositores, sino que hay también sectores que tradicionalmente han sido afectos al gobierno chavista, y que hoy rompen su silencio y se atreven a protestar.

Todo esto nos lleva a formular cuatro grandes conclusiones:

1.- Los distintos gremios profesionales han comenzado a dar pequeños pasos para organizarse, están dando pistas de que han entendido que sólo juntos, podrán hacer la presión que necesitan.

2.- Los partidos políticos ya no son los representantes de los sectores profesionales y sociales. Los ciudadanos no confían en la dirigencia y por ende se lanzan en la aventura de ser ellos mismos los representantes de sus causas.

3.- La represión, el chantaje y el miedo no son siempre suficientes. Estamos en un momento en donde si el gobierno quiere llegar estable y tranquilo a las elecciones del 2024 por lo que tendrá que reconocerles algunas garantías y beneficios laborales a los empleados públicos.

4.- El descontento es total. No hay sector político en Venezuela que pueda brindar solución inmediata a las demandas sociales y eso alimenta las expectativas para que en Venezuela surja nuevamente el clima perfecto para un outsider.

Por tanto, estamos conscientes que nuevamente despiertan los silenciosos, los no escuchados, los ignorados, esos que solo son utilizados para votar, para validar posiciones políticas y acompañar a candidatos, y una vez que despiertan, no todas las veces lo hacen conscientes de su poder, por lo que pueden ser aprovechados por alguno de los miles de pescadores de río revuelto que existen en la actividad política.




*). Politólogo, consultor digital, concejal del Municipio Libertador del Estado Mérida.

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