Un niño de padres venezolanos fue golpeado al punto de herirlo de gravedad, casi hasta la muerte, por unos compañeros de clases en un colegio ubicado en Lima, capital de Perú.
El medio peruano ATV Noticias entrevistó a la indignada, dolida y acongojada madre del menor, que contó cómo su hijo presentó hemorragias por vías orales y nasales; agregó que en el hospital descartaron el estado de gravedad que se encontraba el niño y solo le aplicaron ampollas para los dolores y recetaron paracetamol.
Días después que el menor no reaccionaba satisfactoriamente al tratamiento y con vómitos, convulsiones y dolores de cabeza frecuentes, fue llevado a un médico particular que después de examinarlo con detenimiento compartió el doloroso diagnóstico: esguince cervical y derrame cerebral.
"Mi hijo vomitaba sangre y tuvo un derrame cerebral", contó entre lágrimas Sarai a ATV Noticias.
Llevó al niño al Hospital de Niños en Lima, donde pese al diagnóstico los médicos decidieron darle de alta, pero luego de conocerse su historia en la televisión peruana, decidieron mantenerlo internado.
"No me pueden mandar a mi hijo a mi casa con un derrame cerebral, quién me garantiza que mi hijo estará bien en mi casa, que no tendrá una convulsión, yo no soy médico para poder ayudarlo, yo exijo que mi hijo sea evaluado", reclama la migrante venezolana.
Con indignación Sarai también contó el episodio que sufrió su hijo en el colegio Víctor Raúl de Lima, ubicado en el sector Puente Piedra.
Desde hace meses el menor era víctima de xenofobia, bullying, acoso escolar y maltrato físico por parte de un grupo de estudiantes de esa institución.
"Veneco de mierda, vete para tu país. Te voy a matar", contó Sarai que era una de las cosas que le gritaban constantemente.
En esta oportunidad la golpiza fue tan fuerte que llegaron a casi matarlo. La madre al ir a reclamar a las autoridades educativas, principalmente a los maestros presentes en el salón de clases al momento del incidente, se llevó una sorpresa: la instaron a que resolviera directamente con los padres de los niños que golpearon a su hijo.
El director de la institución le pidió también que no comprometa a la escuela en el problema.
Venezuela condenó el viernes la agresión física a un niño venezolano de 11 años en una escuela pública de la capital de Perú que dejó al menor con una lesión en el cuello y elevó el debate sobre el acoso en escuelas tras la ausencia de los estudiantes por dos años debido a la pandemia de COVID-19.
"Estamos iniciando las gestiones ante las instituciones del Estado peruano a fin de exigir la actuación inmediata a nivel escolar, policial, judicial en el propósito de que se aplique todo el peso de la ley a los responsables", dijo la embajada venezolana en Lima a través de sus redes sociales.
La embajada dijo que el menor de 11 años, de iniciales J.Z.A, sufrió una "brutal agresión" en la escuela Víctor Raúl Haya de la Torre en la zona norte de Lima. Añadió que están prestando "todo el apoyo consular a la familia y el acompañamiento respectivo hasta la total recuperación de J.Z.A y el esclarecimiento del caso". La familia del niño agredido afirma que un menor peruano golpeó al menor.
La familia del niño venezolano dijo a periodistas —mientras protestaba con carteles el jueves frente a un hospital para niños— que el menor fue agredido hace una semana durante el horario escolar y que las autoridades educativas no han investigado ni sancionado el caso. Perú cuenta con un sistema para reportar la violencia escolar, llamado SíseVe, pero el sistema no tiene la opción para ingresar la nacionalidad del agresor o del agredido, por lo que no existen reportes estadísticos de cuántos escolares venezolanos han sido agredidos.
Saraí Alvarado, la madre del niño agredido, dijo que su hijo tiene un esguince en dos vértebras de la región cervical. Explicó que tras una resonancia magnética se determinó una "hemorragia cerebral". Por no tener seguro de salud, la familia gastó más de 2.100 dólares, una cantidad que es más de siete veces el sueldo mínimo local y que fue reunida gracias al apoyo de la comunidad venezolana.
"Mi hijo estaba siendo víctima del bullying desde hace tiempo", dijo la madre, quien añadió que su niño era el encargado de apuntar las tardanzas en el aula de clases. Alvarado indicó que la agresión ocurrió cuando el agresor, que no ha sido identificado por las autoridades, llegó tarde y su hijo le indicó que iba a anotar su tardanza. Tras la agresión, las autoridades educativas se desentendieron y bloquearon a la madre del grupo de Whatsapp de la escuela, según Alvarado.
Luis Quintanilla, director regional educativo de Lima, dijo a la prensa que estaban ayudando a regularizar la situación legal de la familia para que accedan a un seguro de salud y un equipo de psicólogos estatales acompañarán al menor hasta su recuperación.
La agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) indicó en abril que los venezolanos en Perú constituyen casi el 3,5% de la población de unos 33 millones y que Lima —donde hay 1,1 millón de venezolanos— es la primera ciudad del mundo en cantidad de personas venezolanas desplazadas. El representante de ACNUR en Perú, Federico Agusti, dijo en abril "si Lima estuviera en Venezuela sería la tercera ciudad de Venezuela con el mayor número de venezolanos".
Según datos oficiales de 2018 de la única encuesta a la población venezolana en Perú, el 20% de menores entre 5 y 17 años afirmó haber sufrido experiencias de discriminación y violencia. De acuerdo con cifras de 2019, del total de 8,1 millones de escolares en Perú, más de 91.000 eran venezolanos.
Un informe de UNICEF publicado en 2021 sobre la educación de escolares venezolanos en Perú reportó casos donde los propios maestros peruanos reproducen prejuicios sobre los venezolanos como "ladrones, delincuentes o peligrosos". El informe también indicó que los casos de xenofobia fueron tratados por autoridades escolares como "casos aislados y no eran aprovechados por la escuela para generar una reflexión abierta sobre la migración venezolana y la importancia de la integración de esta población".
Saraí Alvarado, madre del niño venezolano, comentó que no culpaba al niño peruano agresor. "Para mi el hijo es inocente, para mi la culpable es la madre, el culpable es el papá del niño, porque los niños son los reflejos de los padres", dijo. "Quiero justicia", añadió.
Con información de NTN24 - San Diego Tribune
El medio peruano ATV Noticias entrevistó a la indignada, dolida y acongojada madre del menor, que contó cómo su hijo presentó hemorragias por vías orales y nasales; agregó que en el hospital descartaron el estado de gravedad que se encontraba el niño y solo le aplicaron ampollas para los dolores y recetaron paracetamol.
Días después que el menor no reaccionaba satisfactoriamente al tratamiento y con vómitos, convulsiones y dolores de cabeza frecuentes, fue llevado a un médico particular que después de examinarlo con detenimiento compartió el doloroso diagnóstico: esguince cervical y derrame cerebral.
"Mi hijo vomitaba sangre y tuvo un derrame cerebral", contó entre lágrimas Sarai a ATV Noticias.
Llevó al niño al Hospital de Niños en Lima, donde pese al diagnóstico los médicos decidieron darle de alta, pero luego de conocerse su historia en la televisión peruana, decidieron mantenerlo internado.
"No me pueden mandar a mi hijo a mi casa con un derrame cerebral, quién me garantiza que mi hijo estará bien en mi casa, que no tendrá una convulsión, yo no soy médico para poder ayudarlo, yo exijo que mi hijo sea evaluado", reclama la migrante venezolana.
Respuesta de las autoridades educativas
Con indignación Sarai también contó el episodio que sufrió su hijo en el colegio Víctor Raúl de Lima, ubicado en el sector Puente Piedra.
Desde hace meses el menor era víctima de xenofobia, bullying, acoso escolar y maltrato físico por parte de un grupo de estudiantes de esa institución.
"Veneco de mierda, vete para tu país. Te voy a matar", contó Sarai que era una de las cosas que le gritaban constantemente.
En esta oportunidad la golpiza fue tan fuerte que llegaron a casi matarlo. La madre al ir a reclamar a las autoridades educativas, principalmente a los maestros presentes en el salón de clases al momento del incidente, se llevó una sorpresa: la instaron a que resolviera directamente con los padres de los niños que golpearon a su hijo.
El director de la institución le pidió también que no comprometa a la escuela en el problema.
Venezuela condena agresión a niño en escuela de Perú
Venezuela condenó el viernes la agresión física a un niño venezolano de 11 años en una escuela pública de la capital de Perú que dejó al menor con una lesión en el cuello y elevó el debate sobre el acoso en escuelas tras la ausencia de los estudiantes por dos años debido a la pandemia de COVID-19.
"Estamos iniciando las gestiones ante las instituciones del Estado peruano a fin de exigir la actuación inmediata a nivel escolar, policial, judicial en el propósito de que se aplique todo el peso de la ley a los responsables", dijo la embajada venezolana en Lima a través de sus redes sociales.
La embajada dijo que el menor de 11 años, de iniciales J.Z.A, sufrió una "brutal agresión" en la escuela Víctor Raúl Haya de la Torre en la zona norte de Lima. Añadió que están prestando "todo el apoyo consular a la familia y el acompañamiento respectivo hasta la total recuperación de J.Z.A y el esclarecimiento del caso". La familia del niño agredido afirma que un menor peruano golpeó al menor.
La familia del niño venezolano dijo a periodistas —mientras protestaba con carteles el jueves frente a un hospital para niños— que el menor fue agredido hace una semana durante el horario escolar y que las autoridades educativas no han investigado ni sancionado el caso. Perú cuenta con un sistema para reportar la violencia escolar, llamado SíseVe, pero el sistema no tiene la opción para ingresar la nacionalidad del agresor o del agredido, por lo que no existen reportes estadísticos de cuántos escolares venezolanos han sido agredidos.
Saraí Alvarado, la madre del niño agredido, dijo que su hijo tiene un esguince en dos vértebras de la región cervical. Explicó que tras una resonancia magnética se determinó una "hemorragia cerebral". Por no tener seguro de salud, la familia gastó más de 2.100 dólares, una cantidad que es más de siete veces el sueldo mínimo local y que fue reunida gracias al apoyo de la comunidad venezolana.
"Mi hijo estaba siendo víctima del bullying desde hace tiempo", dijo la madre, quien añadió que su niño era el encargado de apuntar las tardanzas en el aula de clases. Alvarado indicó que la agresión ocurrió cuando el agresor, que no ha sido identificado por las autoridades, llegó tarde y su hijo le indicó que iba a anotar su tardanza. Tras la agresión, las autoridades educativas se desentendieron y bloquearon a la madre del grupo de Whatsapp de la escuela, según Alvarado.
Luis Quintanilla, director regional educativo de Lima, dijo a la prensa que estaban ayudando a regularizar la situación legal de la familia para que accedan a un seguro de salud y un equipo de psicólogos estatales acompañarán al menor hasta su recuperación.
La agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) indicó en abril que los venezolanos en Perú constituyen casi el 3,5% de la población de unos 33 millones y que Lima —donde hay 1,1 millón de venezolanos— es la primera ciudad del mundo en cantidad de personas venezolanas desplazadas. El representante de ACNUR en Perú, Federico Agusti, dijo en abril "si Lima estuviera en Venezuela sería la tercera ciudad de Venezuela con el mayor número de venezolanos".
Según datos oficiales de 2018 de la única encuesta a la población venezolana en Perú, el 20% de menores entre 5 y 17 años afirmó haber sufrido experiencias de discriminación y violencia. De acuerdo con cifras de 2019, del total de 8,1 millones de escolares en Perú, más de 91.000 eran venezolanos.
Un informe de UNICEF publicado en 2021 sobre la educación de escolares venezolanos en Perú reportó casos donde los propios maestros peruanos reproducen prejuicios sobre los venezolanos como "ladrones, delincuentes o peligrosos". El informe también indicó que los casos de xenofobia fueron tratados por autoridades escolares como "casos aislados y no eran aprovechados por la escuela para generar una reflexión abierta sobre la migración venezolana y la importancia de la integración de esta población".
Saraí Alvarado, madre del niño venezolano, comentó que no culpaba al niño peruano agresor. "Para mi el hijo es inocente, para mi la culpable es la madre, el culpable es el papá del niño, porque los niños son los reflejos de los padres", dijo. "Quiero justicia", añadió.
Con información de NTN24 - San Diego Tribune
0 Comentarios