La importancia de tener un relato en la comunicación política del siglo XXI


Por: Ptlgo. Alfredo Hernández *

 

 

"En estos tiempos, uno de los principales problemas dentro de la comunicación política es el referido a la construcción de la diferencia. A la ciudadanía, desde hace unas tres décadas, la mueven cada vez menos las distinciones ideológicas de los dirigentes y más sus atributos personales" Carlos Fara (2018).

 

Los ciudadanos cada vez se sienten menos identificados con la política y con los políticos. Por lo que, quien quiera arribar al terreno de la política tiene que sortear el "todos son iguales" y saber diferenciarse del político común para poder posicionarse en el radar de los ciudadanos.

 

Es por esto, que una manera de hacerlo y hacerlo bien, es contar con un relato, eso que científicamente llaman "Storytelling" y que no es más que contar una historia y soltar tu comunicación política a través de ella. El empleo del relato se ha vuelto un recurso esencial para intentar romper con el blindaje que tienen los ciudadanos para los temas políticos.

 

En este sentido, como bien lo dice Christian Salmon, las historias no están dirigidas a la parte racional del ser humano sino "al niño que aún conservamos dentro". Es decir, apelando al lado más emocional de la persona y cuando el relato está bien estructurado es capaz de captar la atención de los ciudadanos, rompiendo así la barrera instaurada por los procesos de desideologización de la ciudadanía.

 

Para la construcción del relato se hace necesario conocer el sistema de valores de la ciudadanía a la cual le estamos hablando y para conocerlo es fundamental tener un diagnóstico de la opinión pública. Sin diagnóstico no vamos a ninguna parte.

 

Es por ello que, una vez tengamos el diagnóstico y conozcamos el sistema de valores de la sociedad podremos construir un relato central al cual se ajustarán todos los demás mensajes que haga el actor político. Debemos insistir en que no estamos hablando de mensajes sueltos, porque pierden prestancia simbólica y afectiva, que es principalmente lo que nos permite pasar por encima de la barrera de acceso racional de los ciudadanos.

 

Para concluir podemos afirmar que nuestro relato deberá hacer siempre uso de palabras claves, porque estas evocan los valores de esta matriz cultural y esto nos permitirá conectar de manera más efectiva con los ciudadanos, diferenciarnos de lo común y poder así presentarnos como políticos genuinos y auténticos, que será la principal clave para el éxito en los tiempos de descrédito que vive hoy la política y sus principales actores.




*). Alfredo Hernández es politólogo de la ULA, consultor político y dirigente político y social. 

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